En este nuevo libro, edgar morin, uno de los pensadores franceses más relevantes del momento, propugna un replanteamiento profundo de la educación, y defiende que debe centrarse en su misión esencial tal y como la concebía rousseau: enseñar a vivir. para rousseau, el objetivo era permitir que todos los individuos adquiriesen autonomía y estuviesen prevenidos contra el error y la ilusión, practicasen la comprensión del prójimo y afrontasen las incertidumbres. en definitiva, se trata de preparar a nuestros hijos para enfrentarse a los problemas del «vivir» en la compleja sociedad del siglo xxi.
